Opel: “Es responsabilidad de los Gobiernos de la UE que los coches eléctricos sean asequibles”

l pasado mes de septiembre, Uwe Hochgeschurtz asumió como nuevo consejero delegado de Opel, marca del grupo Stellantis, que está en pleno proceso de renovación de su gama de producto, con el nuevo Astra como una de las apuestas más fuertes de la compañía, el cual llegará a los concesionarios españoles en mayo. El directivo, que fue fichado al grupo Renault, asegura en una mesa redonda con un reducido grupo de periodistas españoles que la marca del rayo se encuentra en un momento dulce, “con la demanda más alta de la historia de Opel”.

“La demanda es mucho mayor que la oferta de nuestros vehículos debido a la crisis de los semiconductores”, indica Hochgeschurtz, quien asegura que la situación respecto a la crisis de microchips “no ha mejorado”. “Antes que la guerra de Ucrania, que es algo desastroso para el mundo, el mayor problema para nosotros es la crisis de microchips, que nos ha llevado a detener algunas de nuestras plantas. Este es en gran medida nuestro inconveniente más grande para conseguir los volúmenes que querríamos”, sostiene. Diversos directivos del sector del automóvil apuestan a que la situación se normalizará en el segundo semestre del año, algo que Hochgeschurtz no ve tan claro. “No puedo decir que la situación será normal [en el segundo semestre], sí diría que será más fácil, mejor”, puntualiza.

En este aspecto, el consejero delegado de Opel lamenta que Europa dependa de Asia para el suministro de microchips. “Tal vez no fue una buena idea fabricar los chips en países asiáticos, que están lejos, necesitan logística, son caros. Pero esta es la situación en la que vivimos”, dice el CEO de la firma alemana.

100% eléctrica en 2028

La compañía cuenta actualmente con 12 vehículos electrificados en su oferta (el nuevo Astra, por ejemplo, puede comprarse en versión híbrida enchufable y el eléctrico puro llegará el año que viene) y prevé, para 2028, solo comercializar coches eléctricos en Europa. “No hay plan B al coche eléctrico. Solo ofreceremos vehículos eléctricos porque no hay alternativa, aunque, por supuesto, habrá excepciones, con algunos mercados que sigan sus propias reglas”, explica el máximo directivo de la marca. “Hay una especie de punto de ruptura, que son los 70 u 80 gramos de CO2 por kilómetro, a partir del cual ya no es posible contaminar menos con un vehículo de combustión (…). La UE ha decidido seguir este camino y nosotros no vamos a pagar multas [por superar el nivel de emisiones]”, asegura.

Sin embargo, reconoce, a día de hoy, estos vehículos siguen siendo demasiado caros para la mayoría de clientes. “Ahora depende de los Gobiernos encontrar formas para que estos coches estén disponibles también para personas cuyo poder adquisitivo no les permita la compra de estos automóviles. Hay ejemplos como el de Alemania, donde el Estado da un bono para la adquisición de eléctricos. Es responsabilidad de los Gobiernos de la UE poner estos coches a disposición de estos clientes”, añade Hochgeschurtz.

El directivo alemán insiste en que la compañía está totalmente centrada en la electrificación, aunque señala que Opel continuará con su apuesta por el hidrógeno [su furgoneta Vivaro tiene una versión de pila de combustible] para los vehículos industriales y comerciales.

“Estamos en una posición de liderazgo, especialmente aquí en Rüsselsheim [donde la firma tiene su sede], con muchas actividades relacionadas con el hidrógeno. Tenemos una lista de espera larga de clientes interesados, pero el número de vehículos producidos sigue siendo bastante bajo”, indica. “Esta tecnología la veo en vehículos comerciales. Para los turismos, sin embargo, la única solución a día de hoy es el eléctrico (…) pero nunca digas nunca”, explica.

Las cuentas

El directivo asegura que, si bien la empresa no desvela sus números al igual que el resto de marcas de Stellantis, “Opel es rentable”, algo que no era antes de incorporarse al grupo PSA, que posteriormente se fusionó con Fiat Chrysler para crear Stellantis. “Somos capaces con nuestras ganancias de cubrir nuestras inversiones, que son muchas, porque pasamos del vehículo de combustión al eléctrico, y eso es muy caro”, afirma Hochgeschurtz.

“Nunca estamos satisfechos en cuanto a nuestros números, siempre buscamos mejorar en calidad y en ganancias. Nadie está dispuesto a pagar un alto precio por un mal coche. Si una compañía no consigue beneficios, algo anda mal con el producto que ofrece”, explica el directivo, quien cree que Opel, en el pasado, “no siguió la estrategia correcta”, centrada en el volumen antes que en la calidad. “La carrera por el volumen no me parece importante. Por supuesto se debe vender un mínimo de coches para cubrir costes, pero sabemos que ese no es el objetivo de la empresa. Nuestro objetivo es impresionar al cliente con un diseño sobresaliente, buenas tecnologías y una buena calidad”, afirma.

APUESTA POR SEGUIR CON CORSA

“Un nombre exitoso”. El máximo directivo de la marca alemana apuesta por continuar con el nombre de uno de los modelos más emblemáticos de Opel, el Corsa, un vehículo ensamblado en la fábrica que la compañía tiene en Figueruelas, Zaragoza. Hochgeschurtz considera que no es necesario un cambio, como sí han hecho otras automovilísticas con algunos de sus modelos para marcar la transición del coche de combustión al eléctrico. “No se debe de cambiar un nombre exitoso. Si tienes un gran nombre, y Corsa lo es, ¿por qué debería desaparecer?”, reflexiona.

40 aniversario. Este año, el Corsa celebra sus 40 años de vida. “Estamos muy orgullosos de ello. Es un vehículo asociado a nuestra producción en España, un coche de muy buena calidad”, señala.

Sin comentarios sobre el Perte. En cuanto al Perte del vehículo eléctrico, el consejero delegado de Opel evita hacer comentarios sobre si la marca presentará algún proyecto o no. “Pero, por supuesto, no veo ninguna razón por la que no debamos participar en un programa como este que pretende ayudar a que las personas se pasen al vehículo eléctrico”, responde el directivo.

l pasado mes de septiembre, Uwe Hochgeschurtz asumió como nuevo consejero delegado de Opel, marca del grupo Stellantis, que está en pleno proceso de renovación de su gama de producto, con el nuevo Astra como una de las apuestas más fuertes de la compañía, el cual llegará a los concesionarios españoles en mayo. El directivo, que fue fichado al grupo Renault, asegura en una mesa redonda con un reducido grupo de periodistas españoles que la marca del rayo se encuentra en un momento dulce, “con la demanda más alta de la historia de Opel”.

“La demanda es mucho mayor que la oferta de nuestros vehículos debido a la crisis de los semiconductores”, indica Hochgeschurtz, quien asegura que la situación respecto a la crisis de microchips “no ha mejorado”. “Antes que la guerra de Ucrania, que es algo desastroso para el mundo, el mayor problema para nosotros es la crisis de microchips, que nos ha llevado a detener algunas de nuestras plantas. Este es en gran medida nuestro inconveniente más grande para conseguir los volúmenes que querríamos”, sostiene. Diversos directivos del sector del automóvil apuestan a que la situación se normalizará en el segundo semestre del año, algo que Hochgeschurtz no ve tan claro. “No puedo decir que la situación será normal [en el segundo semestre], sí diría que será más fácil, mejor”, puntualiza.

En este aspecto, el consejero delegado de Opel lamenta que Europa dependa de Asia para el suministro de microchips. “Tal vez no fue una buena idea fabricar los chips en países asiáticos, que están lejos, necesitan logística, son caros. Pero esta es la situación en la que vivimos”, dice el CEO de la firma alemana.

100% eléctrica en 2028

La compañía cuenta actualmente con 12 vehículos electrificados en su oferta (el nuevo Astra, por ejemplo, puede comprarse en versión híbrida enchufable y el eléctrico puro llegará el año que viene) y prevé, para 2028, solo comercializar coches eléctricos en Europa. “No hay plan B al coche eléctrico. Solo ofreceremos vehículos eléctricos porque no hay alternativa, aunque, por supuesto, habrá excepciones, con algunos mercados que sigan sus propias reglas”, explica el máximo directivo de la marca. “Hay una especie de punto de ruptura, que son los 70 u 80 gramos de CO2 por kilómetro, a partir del cual ya no es posible contaminar menos con un vehículo de combustión (…). La UE ha decidido seguir este camino y nosotros no vamos a pagar multas [por superar el nivel de emisiones]”, asegura.

Sin embargo, reconoce, a día de hoy, estos vehículos siguen siendo demasiado caros para la mayoría de clientes. “Ahora depende de los Gobiernos encontrar formas para que estos coches estén disponibles también para personas cuyo poder adquisitivo no les permita la compra de estos automóviles. Hay ejemplos como el de Alemania, donde el Estado da un bono para la adquisición de eléctricos. Es responsabilidad de los Gobiernos de la UE poner estos coches a disposición de estos clientes”, añade Hochgeschurtz.

El directivo alemán insiste en que la compañía está totalmente centrada en la electrificación, aunque señala que Opel continuará con su apuesta por el hidrógeno [su furgoneta Vivaro tiene una versión de pila de combustible] para los vehículos industriales y comerciales.

“Estamos en una posición de liderazgo, especialmente aquí en Rüsselsheim [donde la firma tiene su sede], con muchas actividades relacionadas con el hidrógeno. Tenemos una lista de espera larga de clientes interesados, pero el número de vehículos producidos sigue siendo bastante bajo”, indica. “Esta tecnología la veo en vehículos comerciales. Para los turismos, sin embargo, la única solución a día de hoy es el eléctrico (…) pero nunca digas nunca”, explica.

Las cuentas

El directivo asegura que, si bien la empresa no desvela sus números al igual que el resto de marcas de Stellantis, “Opel es rentable”, algo que no era antes de incorporarse al grupo PSA, que posteriormente se fusionó con Fiat Chrysler para crear Stellantis. “Somos capaces con nuestras ganancias de cubrir nuestras inversiones, que son muchas, porque pasamos del vehículo de combustión al eléctrico, y eso es muy caro”, afirma Hochgeschurtz.

“Nunca estamos satisfechos en cuanto a nuestros números, siempre buscamos mejorar en calidad y en ganancias. Nadie está dispuesto a pagar un alto precio por un mal coche. Si una compañía no consigue beneficios, algo anda mal con el producto que ofrece”, explica el directivo, quien cree que Opel, en el pasado, “no siguió la estrategia correcta”, centrada en el volumen antes que en la calidad. “La carrera por el volumen no me parece importante. Por supuesto se debe vender un mínimo de coches para cubrir costes, pero sabemos que ese no es el objetivo de la empresa. Nuestro objetivo es impresionar al cliente con un diseño sobresaliente, buenas tecnologías y una buena calidad”, afirma.

APUESTA POR SEGUIR CON CORSA

“Un nombre exitoso”. El máximo directivo de la marca alemana apuesta por continuar con el nombre de uno de los modelos más emblemáticos de Opel, el Corsa, un vehículo ensamblado en la fábrica que la compañía tiene en Figueruelas, Zaragoza. Hochgeschurtz considera que no es necesario un cambio, como sí han hecho otras automovilísticas con algunos de sus modelos para marcar la transición del coche de combustión al eléctrico. “No se debe de cambiar un nombre exitoso. Si tienes un gran nombre, y Corsa lo es, ¿por qué debería desaparecer?”, reflexiona.

40 aniversario. Este año, el Corsa celebra sus 40 años de vida. “Estamos muy orgullosos de ello. Es un vehículo asociado a nuestra producción en España, un coche de muy buena calidad”, señala.

Sin comentarios sobre el Perte. En cuanto al Perte del vehículo eléctrico, el consejero delegado de Opel evita hacer comentarios sobre si la marca presentará algún proyecto o no. “Pero, por supuesto, no veo ninguna razón por la que no debamos participar en un programa como este que pretende ayudar a que las personas se pasen al vehículo eléctrico”, responde el directivo.

l pasado mes de septiembre, Uwe Hochgeschurtz asumió como nuevo consejero delegado de Opel, marca del grupo Stellantis, que está en pleno proceso de renovación de su gama de producto, con el nuevo Astra como una de las apuestas más fuertes de la compañía, el cual llegará a los concesionarios españoles en mayo. El directivo, que fue fichado al grupo Renault, asegura en una mesa redonda con un reducido grupo de periodistas españoles que la marca del rayo se encuentra en un momento dulce, “con la demanda más alta de la historia de Opel”.

“La demanda es mucho mayor que la oferta de nuestros vehículos debido a la crisis de los semiconductores”, indica Hochgeschurtz, quien asegura que la situación respecto a la crisis de microchips “no ha mejorado”. “Antes que la guerra de Ucrania, que es algo desastroso para el mundo, el mayor problema para nosotros es la crisis de microchips, que nos ha llevado a detener algunas de nuestras plantas. Este es en gran medida nuestro inconveniente más grande para conseguir los volúmenes que querríamos”, sostiene. Diversos directivos del sector del automóvil apuestan a que la situación se normalizará en el segundo semestre del año, algo que Hochgeschurtz no ve tan claro. “No puedo decir que la situación será normal [en el segundo semestre], sí diría que será más fácil, mejor”, puntualiza.

En este aspecto, el consejero delegado de Opel lamenta que Europa dependa de Asia para el suministro de microchips. “Tal vez no fue una buena idea fabricar los chips en países asiáticos, que están lejos, necesitan logística, son caros. Pero esta es la situación en la que vivimos”, dice el CEO de la firma alemana.

100% eléctrica en 2028

La compañía cuenta actualmente con 12 vehículos electrificados en su oferta (el nuevo Astra, por ejemplo, puede comprarse en versión híbrida enchufable y el eléctrico puro llegará el año que viene) y prevé, para 2028, solo comercializar coches eléctricos en Europa. “No hay plan B al coche eléctrico. Solo ofreceremos vehículos eléctricos porque no hay alternativa, aunque, por supuesto, habrá excepciones, con algunos mercados que sigan sus propias reglas”, explica el máximo directivo de la marca. “Hay una especie de punto de ruptura, que son los 70 u 80 gramos de CO2 por kilómetro, a partir del cual ya no es posible contaminar menos con un vehículo de combustión (…). La UE ha decidido seguir este camino y nosotros no vamos a pagar multas [por superar el nivel de emisiones]”, asegura.

Sin embargo, reconoce, a día de hoy, estos vehículos siguen siendo demasiado caros para la mayoría de clientes. “Ahora depende de los Gobiernos encontrar formas para que estos coches estén disponibles también para personas cuyo poder adquisitivo no les permita la compra de estos automóviles. Hay ejemplos como el de Alemania, donde el Estado da un bono para la adquisición de eléctricos. Es responsabilidad de los Gobiernos de la UE poner estos coches a disposición de estos clientes”, añade Hochgeschurtz.

El directivo alemán insiste en que la compañía está totalmente centrada en la electrificación, aunque señala que Opel continuará con su apuesta por el hidrógeno [su furgoneta Vivaro tiene una versión de pila de combustible] para los vehículos industriales y comerciales.

“Estamos en una posición de liderazgo, especialmente aquí en Rüsselsheim [donde la firma tiene su sede], con muchas actividades relacionadas con el hidrógeno. Tenemos una lista de espera larga de clientes interesados, pero el número de vehículos producidos sigue siendo bastante bajo”, indica. “Esta tecnología la veo en vehículos comerciales. Para los turismos, sin embargo, la única solución a día de hoy es el eléctrico (…) pero nunca digas nunca”, explica.

Las cuentas

El directivo asegura que, si bien la empresa no desvela sus números al igual que el resto de marcas de Stellantis, “Opel es rentable”, algo que no era antes de incorporarse al grupo PSA, que posteriormente se fusionó con Fiat Chrysler para crear Stellantis. “Somos capaces con nuestras ganancias de cubrir nuestras inversiones, que son muchas, porque pasamos del vehículo de combustión al eléctrico, y eso es muy caro”, afirma Hochgeschurtz.

“Nunca estamos satisfechos en cuanto a nuestros números, siempre buscamos mejorar en calidad y en ganancias. Nadie está dispuesto a pagar un alto precio por un mal coche. Si una compañía no consigue beneficios, algo anda mal con el producto que ofrece”, explica el directivo, quien cree que Opel, en el pasado, “no siguió la estrategia correcta”, centrada en el volumen antes que en la calidad. “La carrera por el volumen no me parece importante. Por supuesto se debe vender un mínimo de coches para cubrir costes, pero sabemos que ese no es el objetivo de la empresa. Nuestro objetivo es impresionar al cliente con un diseño sobresaliente, buenas tecnologías y una buena calidad”, afirma.

APUESTA POR SEGUIR CON CORSA

“Un nombre exitoso”. El máximo directivo de la marca alemana apuesta por continuar con el nombre de uno de los modelos más emblemáticos de Opel, el Corsa, un vehículo ensamblado en la fábrica que la compañía tiene en Figueruelas, Zaragoza. Hochgeschurtz considera que no es necesario un cambio, como sí han hecho otras automovilísticas con algunos de sus modelos para marcar la transición del coche de combustión al eléctrico. “No se debe de cambiar un nombre exitoso. Si tienes un gran nombre, y Corsa lo es, ¿por qué debería desaparecer?”, reflexiona.

40 aniversario. Este año, el Corsa celebra sus 40 años de vida. “Estamos muy orgullosos de ello. Es un vehículo asociado a nuestra producción en España, un coche de muy buena calidad”, señala.

Sin comentarios sobre el Perte. En cuanto al Perte del vehículo eléctrico, el consejero delegado de Opel evita hacer comentarios sobre si la marca presentará algún proyecto o no. “Pero, por supuesto, no veo ninguna razón por la que no debamos participar en un programa como este que pretende ayudar a que las personas se pasen al vehículo eléctrico”, responde el directivo.

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